Han
ido a más en sus frecuentes visitas a Madrid (ciudad
gris, llena de túneles, de público agradecido)
y, por fin, en su última aparición, Lori Meyers
hicieron su gran concierto en la capital. Una actuación
que sirve, creo, de bisagra en su importante gira nacional
y, definitivamente, en su carrera. Ante un público
que llenó la sala (un público entregado, fiel,
que coreó todas las canciones) y con un setlist inteligente,
coherente, en el que se encuentran integradas las canciones
de sus dos discos con las (aún escasas) nuevas, Lori
Meyers, hicieron un concierto brillante, agresivo –el
pop, amigos, no está reñido con la agresividad
y la fuerza-, con la banda perfectamente engranada, llena
de actitud. Convertidos definitivamente en un quinteto de
pop para un público amplio (nada de un grupo indie
oculto y maldito) sus canciones crecieron, se hicieron adultas
entre la gente (de esas canciones en fuga destaco “Viaje
de Estudios”, “¿Dónde están
mis Maletas?” –la que más me ha gustado
siempre-, “El Gallo Ventrilocuo” y “Vigilia”)
y acabaron por hacer de la última visita de Lori
Meyers a Madrid, un concierto alegre, vibrante, colorista,
estupendo, imprescindible. Ahora son la gran banda de pop
del país. Eso es indiscutible. |